En el bordado en papel, todo se decide antes de enhebrar la aguja. Es en la fase de perforado donde se define el dibujo, la regularidad de las puntadas y, sobre todo, si la cartulina aguantará o se romperá a mitad de camino. Un buen perforado hace que bordar sea casi automático; uno malo, que sea una pelea.
Este artículo se centra solo en eso: cómo perforar papel para bordar con precisión y sin romperlo.
Las herramientas
Para perforar se necesitan dos cosas: algo que haga el agujero y algo blando debajo.
Para hacer el agujero, lo ideal es un punzón de manualidades, con mango cómodo y punta metálica fina. Si no tienes, una aguja gruesa insertada en un tapón de corcho hace la misma función. Lo importante es que la punta sea uniforme, para que todos los agujeros tengan el mismo tamaño.
La base es imprescindible. Una plancha de corcho, una de goma eva gruesa o una toalla doblada varias veces. Sin base, la punta choca contra la mesa, patina y los agujeros salen torcidos o rotos.
Fijar la plantilla
Coloca la plantilla con el diseño sobre la cartulina y sujétala con cinta adhesiva de papel por las cuatro esquinas. Si se mueve mientras perforas, el dibujo se deforma y es muy difícil de corregir.
Un consejo: no dibujes directamente sobre la cartulina. Si perforas a través de una plantilla, al retirarla solo quedarán los agujeros, sin rastros de lápiz.
La posición del punzón
Sujeta el punzón como un lápiz, pero en vertical, perpendicular al papel. Presiona con firmeza hasta que la punta atraviese y entre un poco en la base. Si lo inclinas, el agujero sale ovalado y desplazado respecto a la línea.

Trabaja con calma y con buena luz. Perforar deprisa es la forma más rápida de saltarse puntos o de hacer agujeros dobles.
La distancia entre agujeros
Es la decisión más importante. Como regla general:
- En líneas rectas, deja entre 3 y 5 mm entre agujeros.
- En curvas suaves, acércalos a unos 3 mm.
- En curvas cerradas, como el extremo de un pétalo, a unos 2 mm.
- Nunca por debajo de 2 mm: la cartulina se debilita y se rompe siguiendo la línea, como una lámina de sellos.

Las puntadas largas quedan más gráficas; las cortas, más suaves y redondeadas. Puedes jugar con eso según el efecto que busques.
Los puntos de convergencia
En muchos diseños hay puntos de los que salen varias puntadas: el centro de una flor, el vértice de una estrella, el centro de una mandala. Por esos agujeros va a pasar el hilo muchas veces.

Para que aguanten, agranda ligeramente esos agujeros girando el punzón. Y si el diseño lo permite, en lugar de un solo agujero central, haz un pequeño círculo de agujeros alrededor del centro y reparte las puntadas entre ellos. Así el papel no sufre en un solo punto.
Comprobar antes de bordar
Al terminar, retira la plantilla y mira la cartulina a contraluz, frente a una ventana o una lámpara. Verás el dibujo formado por puntos de luz y detectarás enseguida si falta algún agujero o si alguno está fuera de sitio.

Si te has saltado alguno, vuelve a colocar la plantilla con cuidado, alineándola con los agujeros existentes, y perfóralo.
Perforar fotografías
En papel fotográfico, perfora por la parte de atrás para no marcar la imagen y separa un poco más los agujeros, porque suele ser más frágil que la cartulina. Te lo contamos en cómo bordar una foto.
Errores que rompen el papel
Agujeros demasiado juntos. Agujeros dobles por perforar dos veces el mismo punto ligeramente desplazado. Perforar sin base. Inclinar el punzón. Y agrandar demasiado los puntos de convergencia. Tienes más en errores frecuentes al bordar en papel.
Con el perforado hecho, lo demás es casi un paseo. Sigue con cómo bordar en papel paso a paso.
Preguntas frecuentes
Con una aguja gruesa clavada en un corcho de botella a modo de mango. Funciona bien para empezar.
Una base blanda: plancha de corcho, goma eva gruesa o una toalla doblada. Sin base, la punta choca contra la mesa y el agujero sale irregular. Tienes opciones en base para perforar papel.
Entre 3 y 5 mm en rectas, unos 3 mm en curvas suaves y unos 2 mm en curvas cerradas. Nunca menos de 2 mm.
Agranda un poco los agujeros de convergencia o, mejor, reparte las puntadas en un pequeño círculo de agujeros en lugar de llevarlas todas al mismo punto.
Mirando la cartulina a contraluz al retirar la plantilla. Verás el dibujo formado por puntos de luz y los huecos saltarán a la vista.

