Relajarse no siempre es fácil. Hay días en los que el cuerpo está cansado, pero la cabeza sigue a mil. Otros en los que tienes tiempo, pero no sabes qué hacer con él. Y otros en los que solo tienes diez minutos entre una cosa y otra.
Por eso, en lugar de una lista única, este artículo propone un menú de actividades relajantes para adultos según el tiempo y la energía que tengas.
Si tienes 10 minutos
Diez minutos parecen poco, pero bien usados cambian el tono de un día.
Respirar despacio junto a una ventana abierta. Unas puntadas en un bordado que tengas a medio hacer. Regar las plantas con calma. Escribir tres líneas en un cuaderno sobre cómo te sientes. Estirar el cuerpo en el suelo.
El bordado tiene una ventaja aquí: se retoma al instante. Dejas la aguja enhebrada, y en cualquier rato libre das unas cuantas puntadas.
Si tienes una hora
Una hora permite entrar de verdad en una actividad.
Bordar una pieza pequeña. Pintar con acuarela sin buscar un resultado. Caminar por un parque o por el campo. Cocinar algo sencillo y rico. Leer un buen capítulo con una bebida caliente.

Si tienes una tarde
Una tarde libre es un pequeño tesoro. Algunas formas de llenarla sin prisa:
Un taller creativo, con un grupo pequeño y algo nuevo que aprender. Un proyecto manual completo: una foto bordada, un cuaderno cosido. Un paseo largo con merienda. Una visita a un museo sin querer verlo todo, solo unas pocas obras.
Si tienes un fin de semana
Una escapada rural, con naturaleza, comida tranquila y quizá un taller en el alojamiento. Un retiro creativo casero: dos días dedicados a un proyecto que siempre posponías. Visitas a amigas con planes tranquilos.
Si tienes poca energía
Hay días en los que no apetece nada exigente. Para esos días, actividades que no pidan esfuerzo: bordar algo sencillo que ya sabes hacer, ver cómo cae la tarde desde la ventana, escuchar música con los ojos cerrados, un baño largo.

Si necesitas compañía
A veces lo que relaja es estar con otras personas, sin la presión de una cena o una fiesta. Un club de lectura, un grupo de caminata, un club de bordado. Actividades en las que la conversación fluye sola y los silencios no pesan.

El Bendito Club, por ejemplo, es un encuentro quincenal de bordado entre mujeres, con café y merienda. Te lo contamos en Bendito Club.
Lo que no relaja (aunque lo parezca)
Pasar horas en redes sociales, ver series sin parar o «descansar» con el móvil en la mano dan sensación de pausa, pero rara vez relajan de verdad. Si al terminar te sientes igual o peor, no era descanso.
Construye tu propio menú
Escribe en un papel tus actividades relajantes favoritas, ordenadas por tiempo. Cuando tengas un rato libre, en lugar de coger el móvil, mira la lista. Tienes más ideas en hobbies relajantes.
Preguntas frecuentes
Depende del momento, del tiempo y de la energía que tengas. Muchas personas destacan las actividades manuales con un gesto repetitivo, como bordar o tejer, y los paseos tranquilos. Lo mejor es tener un pequeño menú y elegir según el día.
Respirar despacio junto a una ventana, dar unas puntadas a un bordado que tengas en marcha, regar las plantas con calma o escribir tres líneas en un cuaderno. Diez minutos sin pantalla cambian el tono de un día.
Da sensación de pausa, pero no siempre relaja de verdad. Si al terminar te sientes igual de cansada o más inquieta, probablemente no ha sido un descanso. Alternarlo con algo manual suele dejar mejor sensación.
Un club de lectura, un grupo de caminata, un coro o un club de bordado. Son planes en los que la conversación fluye sola y los silencios no incomodan. Tienes más ideas en ventajas de aprender manualidades en grupo.
Escribe en una hoja tus actividades favoritas ordenadas por el tiempo que necesitan: diez minutos, una hora, una tarde. Déjala a la vista y, cuando tengas un rato libre, mírala antes de coger el móvil.
Próximo taller · 31 OctTaller FotobordadoVer en la agenda

