Las fotografías antiguas son el material más emotivo del fotobordado. La boda de los abuelos, la madre de niña, la casa del pueblo, una fiesta de hace sesenta años. Bordarlas es una forma preciosa de devolverles la vida. Pero también es un riesgo: muchas son únicas, y un error con la aguja no tiene vuelta atrás.
Este artículo explica cómo bordar fotografías antiguas sin poner nunca en peligro el original.
La regla de oro
El original no se borda. Se borda una copia. Por muy tentador que sea trabajar sobre la foto auténtica, con su papel envejecido y sus bordes dentados, el riesgo de estropearla es demasiado alto. Además, perforar un original es una decisión irreversible que quizá otros miembros de la familia no compartirían.
La copia, bien hecha, conserva casi todo el encanto de la original. Y el original queda a salvo.
Escanear
El primer paso es digitalizar la foto. Un escáner da mejores resultados que el móvil: más nitidez, sin reflejos ni distorsión. Escanea a alta resolución (600 ppp o más para fotos pequeñas) y en color, aunque la foto sea en blanco y negro: así se conservan los matices del papel envejecido.

Si no tienes escáner, muchas tiendas de fotografía y copisterías lo hacen. Y si fotografías la foto con el móvil, hazlo con luz natural difusa, en paralelo a la foto, para evitar reflejos y deformaciones.
Restaurar lo justo
Una vez escaneada, puedes hacer pequeños ajustes: recortar los bordes, mejorar el contraste, eliminar alguna mancha o rayón. Pero con mesura. Parte del encanto de una foto antigua está en sus imperfecciones, en el tono del papel, en el grano. Si la «limpias» demasiado, pierde su carácter.
Una opción interesante es conservar el tono sepia o crema del papel original al imprimir: da mucha calidez a la pieza bordada.
Imprimir la copia
Imprime sobre papel mate de buen gramaje o sobre papel de algodón, al tamaño que quieras. Muchas fotos antiguas son pequeñas: ampliarlas un poco facilita el bordado, siempre que la resolución del escaneo lo permita. Tienes los detalles en cómo imprimir fotos para bordar.
Guardar el original
Mientras bordas la copia, guarda el original en un lugar seguro: un sobre o una caja de materiales libres de ácido, lejos de la luz, la humedad y el calor. Evita las fundas de plástico baratas, que con el tiempo pueden dañar la imagen.

Ideas para intervenir fotos antiguas
Flores creciendo desde una esquina: la intervención más clásica y una de las más emotivas.

Un marco de flores alrededor de una persona, ideal para retratos de madres y abuelas.

Color en un detalle: el vestido de la novia, una flor en el ojal, la puerta de la casa.
Un hilo que une: una línea bordada que conecta a dos personas de la foto, o a varias generaciones.
Un regalo para la familia
Las fotos antiguas bordadas son regalos muy especiales para padres, abuelos o tíos. Y como trabajas con copias, puedes hacer varias, una para cada miembro de la familia. Tienes más ideas en fotos familiares bordadas.
Si prefieres que la bordemos nosotras, nos envías la imagen escaneada y te la devolvemos bordada y enmarcada.
Preguntas frecuentes
No es recomendable: la foto se perfora y no tiene vuelta atrás. Escanéala, imprime una copia y borda la copia.
A alta resolución (unos 600 ppp o más), con el cristal del escáner limpio. Si no tienes escáner, una buena foto con el móvil, con luz uniforme y sin reflejos, puede servir.
Lo justo: quitar alguna mancha grande y ajustar el contraste. Las pequeñas marcas del tiempo forman parte del encanto.
En un sobre o una caja de papel libre de ácido, lejos de la luz y de la humedad.
Una copia bordada para cada rama de la familia, a partir de la misma foto. Tienes ideas en fotos familiares bordadas.
Tu foto antigua, bordada a manoFoto bordada personalizadaVer en la tienda

