Hay algo muy agradable en tener un ovillo o una madeja entre las manos. El hilo es flexible, colorido, barato y está en casi todas las casas. Y con él se hacen cosas muy distintas: desde una pulsera en diez minutos hasta un bordado que lleva semanas.
Estas manualidades con hilo van de lo más sencillo a lo más pausado. Puedes empezar por la primera y avanzar, o ir directa a la que más te llame.
Pulseras de la amistad
Son probablemente la primera manualidad con hilo que muchas personas hicieron de niñas, y siguen teniendo su encanto. Con hilo de bordar de varios colores y unos nudos básicos se hacen pulseras trenzadas, en espiga o con dibujos de rombos y flechas.

Lo bonito es que se pueden hacer en cualquier sitio, sujetando el extremo con una pinza o cinta adhesiva a la mesa, y que admiten infinitas combinaciones de color.
Pompones y borlas
Con lana o hilo grueso y un cartón recortado se hacen pompones en minutos. Sirven para guirnaldas, llaveros, adornos de regalos o para rematar cojines y mantas. Las borlas, con la misma lógica, quedan muy bien en marcapáginas y cortinas.
Macramé
El macramé es el arte de anudar cuerda para crear tejidos y formas. Con tres o cuatro nudos básicos se hacen colgantes para plantas, tapices, llaveros o posavasos. Es de esas técnicas en las que se ve el avance muy rápido, lo que la hace muy motivadora.

String art
Clavos sobre una tabla de madera e hilo tensado entre ellos: así de simple es el string art. Se pueden hacer siluetas, palabras, formas geométricas o mandalas. El resultado es gráfico y llamativo, perfecto para decorar una pared.

Tejido en telar
Un telar pequeño, que puede ser incluso un trozo de cartón con muescas, permite tejer tapices de pared mezclando lanas, cuerdas y texturas. Es una técnica muy libre y relajante, sin patrones complicados.
Bordado en tela
El bordado es, quizá, la manualidad con hilo por excelencia. Sobre una tela tensada en un bastidor se dibujan flores, letras o paisajes con puntadas. Con tres o cuatro puntadas básicas ya se pueden hacer piezas muy bonitas. Si quieres empezar, tienes una guía en bordado para principiantes.
Bordado sobre papel
Si el bordado en tela te parece complicado por el bastidor, prueba a bordar sobre cartulina. Se perforan los agujeros con un punzón siguiendo un dibujo y se pasa el hilo por ellos. Es más sencillo de lo que parece, y las líneas de hilo sobre papel liso quedan muy limpias.
Es una de las manualidades con hilo y papel más agradecidas: tarjetas, láminas, marcapáginas o invitaciones. Te lo contamos en nuestra guía de bordado en papel.
Bordado sobre fotografía
Y un paso más: bordar sobre una foto impresa. El hilo se convierte en un lápiz de color que añade flores, contornos o estrellas a una imagen que ya cuenta algo. Es la técnica más personal de esta lista.

Tienes todo explicado en fotobordado.
Qué hilo usar para cada cosa
Para pulseras y bordados, el hilo de bordar mouliné es el más versátil: viene en muchos colores y se puede separar en cabos para hacerlo más fino. Para pompones y tejido en telar, mejor lana o algodón grueso. Para macramé, cuerda de algodón trenzada o retorcida. Y para string art, hilo de bordar o de algodón resistente.
Un consejo para cualquier técnica: trabaja con tramos de hilo cortos. Los largos se enredan, se desgastan y acaban dando más trabajo del que ahorran.
Preguntas frecuentes
Para bordar y hacer pulseras, el hilo mouliné de algodón es el más versátil; para macramé, cuerda de algodón; para pompones y tejido en telar, lana. Tienes una guía completa en hilo mouliné: qué es y cómo utilizarlo.
Las pulseras de la amistad y los pompones son las más sencillas para empezar. Si te apetece algo con más resultado, el bordado en papel también es muy fácil y da piezas muy bonitas.
Sí, y el resultado suele ser precioso. El bordado en papel, la encuadernación cosida o las guirnaldas de papel cosidas con hilo son tres formas de combinarlos.
Trabaja con tramos cortos, de unos 40 cm, y deja la aguja colgando de vez en cuando para que el hilo se destuerza. Tienes más trucos en cómo evitar que el hilo se enrede al bordar.
Unas pulseras a juego para una amiga, un pequeño tapiz de macramé para alguien que estrena casa o una tarjeta o foto bordada para una ocasión especial. Las piezas bordadas suelen ser las que más se guardan.

