Cuando pensamos en manualidades con papel, casi siempre aparece la misma imagen: una grulla de origami, un avión, una guirnalda de cumpleaños. Está bien, pero el papel da para mucho más. Es barato, está en todas las casas y admite gestos muy distintos: se dobla, se corta, se enrolla, se pega, se tiñe e incluso se cose.
Aquí tienes 20 ideas agrupadas por lo que le haces al papel. Así es más fácil elegir según lo que te apetezca hacer con las manos esa tarde.
Doblar
El origami es solo una de las muchas formas de doblar papel. Las estrellas de la suerte, hechas con tiras finas que se anudan y se inflan, llenan un frasco de color en una tarde. Los sobres y cajas plegadas no necesitan pegamento y quedan muy limpios. Y los abanicos de papel estampado son sencillísimos y muy decorativos.
Si quieres algo con más volumen, las estrellas 3D de varias piezas encajadas quedan preciosas colgadas de una ventana.
Cortar
Con unas tijeras o un cúter, el papel se vuelve encaje. El kirigami combina pliegues y cortes para crear tarjetas que se despliegan al abrirlas. El papel picado, con sus banderines recortados, decora fiestas y balcones. Y los cuadros de papel recortado en capas, con siluetas de montañas, hojas o tejados, consiguen una profundidad sorprendente con unas pocas hojas superpuestas.
Las guirnaldas también caben aquí: círculos, triángulos u hojas recortados y unidos con hilo. Son la manualidad con papel más agradecida para empezar.

Enrollar
El quilling consiste en enrollar tiras finas de papel para formar espirales, gotas y pétalos, y componer con ellas flores, letras o paisajes. Pide paciencia, pero el resultado se ve muy cuidado.

Con revistas viejas enrolladas en tubos finos se hacen cestos y posavasos, y con triángulos largos enrollados, cuentas de papel para collares y pulseras.
Pegar
El collage no necesita saber dibujar: recortes de revistas, papeles de envolver y papel de seda combinados sobre una cartulina. El decoupage usa la misma idea sobre cajas, bandejas o macetas, cubiertas después con barniz. Los mosaicos de papel, con pequeños cuadrados de color sobre un dibujo previo, son perfectos para aprovechar restos.
Y las flores de papel de seda o crepé, con varias capas fruncidas por el centro, quedan preciosas en un jarrón y no se marchitan.
Teñir y transformar
El papel marmoleado se consigue con pintura sobre agua: cada hoja sale distinta y luego sirve para forrar cuadernos o hacer tarjetas. El papel reciclado casero, triturando papel usado y dejándolo secar en láminas, es un proceso más laborioso pero muy bonito para hacer en compañía.
Coser
Y llegamos a la manualidad con papel que más sorprende: coserlo. La encuadernación japonesa cose las hojas de un cuaderno con hilo visible por el lomo. Las guirnaldas cosidas a máquina o a mano unen círculos de papel con una puntada continua.
Y el bordado en papel convierte una cartulina en lienzo: se perforan unos agujeros siguiendo un dibujo y se borda con hilo, como si el papel fuera tela.

Por qué el bordado en papel merece una oportunidad
Si te gustan las manualidades con papel pero buscas algo que no sea lo de siempre, esta técnica combina lo mejor de dos mundos: la facilidad del papel y la delicadeza del hilo.
Funciona así: se dibuja un diseño sencillo sobre una cartulina, se marcan los puntos con un punzón y se borda siguiendo esos agujeros. Con puntadas muy básicas, como el punto atrás, se hacen flores, hojas, formas geométricas o letras. No necesitas bastidor ni experiencia en costura.
Además, el ritmo de perforar y bordar es muy tranquilo, y el resultado sirve para decorar, enmarcar o regalar. Una tarjeta bordada no se tira: se guarda.
Si quieres empezar, tienes todo explicado en nuestra guía de bordado en papel, con materiales, puntadas y un primer proyecto paso a paso. Y si te apetecen más ideas rápidas, en manualidades fáciles las tienes ordenadas por tiempo.
Preguntas frecuentes
Depende de la técnica. Para plegar y hacer origami, papeles finos y flexibles; para tarjetas, cajas y bordado, cartulinas de 200 a 300 g/m²; para flores, papel de seda o crepé; para collage, casi cualquier papel con color o textura bonita. Tienes una guía en cómo elegir una cartulina para proyectos creativos.
El bordado en papel suele sorprender más que ninguna otra, porque casi nadie espera ver hilo sobre una cartulina. También llaman mucho la atención el papel marmoleado, el kirigami y los cuadros de papel recortado en capas.
Sí, siempre que se hagan los agujeros antes, con un punzón y sobre una base blanda, y se dejen al menos 2 o 3 mm entre ellos. El hilo tiene que quedar apoyado, sin tirar. Así funcionan tanto el bordado en papel como la encuadernación cosida a mano.
Guárdalas planas, lejos de la luz directa y de la humedad. Las piezas que quieras exponer quedan mejor enmarcadas con paspartú, que las protege del polvo y evita que el cristal las aplaste.
Guirnaldas, collages, estrellas de papel, abanicos y tarjetas con relieve son perfectas para hacer en familia. El bordado en papel también es posible con agujeros grandes y agujas de punta roma; tienes cómo en bordado en papel para niños.

