Si bordas con intención artística, llega un momento en que necesitas mostrar tu trabajo de forma ordenada: para presentarte a una convocatoria, proponer una exposición, colaborar con alguien o simplemente tener una visión de conjunto de lo que haces. Para eso sirve un portfolio.
Este artículo explica cómo crear un pequeño portfolio de bordado artístico, sin complicarse.

Qué es un portfolio
Es una selección de tus mejores obras, bien fotografiadas y acompañadas de textos breves, presentada de forma coherente. No es un archivo de todo lo que has hecho, sino una muestra cuidada de lo que te representa.
1. Selecciona
Elige entre 8 y 15 obras. Las que mejor representan tu trabajo actual, no necesariamente las más antiguas o las que más tiempo te llevaron. Si trabajas en series, incluye la serie completa o una parte representativa.
Un portfolio coherente pesa más que uno extenso. Mejor diez piezas que dialogan entre sí que treinta dispersas.
2. Fotografía bien cada obra
La calidad de las fotos es decisiva: quien vea el portfolio conocerá tu obra a través de ellas.
Para cada obra, haz al menos una foto general (frontal, con luz natural y fondo neutro) y una foto de detalle que muestre la textura del hilo. Tienes consejos en fotografía de producto para artesanía.

3. Escribe los textos
Un portfolio suele incluir:
Una presentación breve sobre ti y tu práctica: qué haces, con qué técnicas, qué te interesa.
Un texto por serie o proyecto, explicando la idea.
La ficha técnica de cada obra: título, año, técnica, medidas.
Tienes cómo escribirlos en cómo escribir una breve descripción de una obra artística.
4. Elige el formato
Digital (PDF). El más práctico para enviar por correo o subir a convocatorias. Una página por obra o por serie, con la imagen grande y el texto breve.
Impreso. Un cuadernillo o una carpeta, para presentaciones en persona. Puede ser un cuaderno cosido a mano, lo que encaja muy bien con una práctica textil.
Web o redes. Una página o un perfil dedicado, siempre actualizado.
5. Diseño sencillo
Fondo blanco o neutro, mucho espacio, una tipografía legible y la obra como protagonista. Nada de decoraciones que distraigan.
6. Incluye el proceso
Una o dos páginas con imágenes del proceso (bocetos, etapas, tu cuaderno) dan profundidad y muestran cómo trabajas.

Tienes ideas en cómo documentar el proceso de una obra bordada.
7. Actualízalo
Un portfolio es un documento vivo. Revísalo cada pocos meses: añade obras nuevas, retira las que ya no te representan.
Preguntas frecuentes
Entre 8 y 15. Mejor pocas piezas coherentes que muchas sin relación.
Al menos una general, frontal, con luz natural y fondo neutro, y una de detalle.
Una presentación breve sobre ti, un texto por serie y la ficha técnica de cada obra.
El PDF para enviar por correo o a convocatorias; impreso para presentaciones en persona; web o redes para tenerlo siempre visible.
Cada pocos meses: añade obras nuevas y retira las que ya no te representan.
Próximo taller · 31 OctTaller FotobordadoVer en la agenda

