Una aguja parece un objeto simple, pero en el bordado hay muchas y cada una está pensada para algo. Usar la adecuada hace que el hilo pase sin esfuerzo, que la tela no se dañe y que las puntadas queden limpias. Usar la equivocada puede convertir una tarde agradable en una pelea.
Este artículo explica los tipos de agujas de bordar más habituales y para qué sirve cada una.
Tres características que importan
Antes de los tipos, conviene saber qué las diferencia.
El grosor. Determina el tamaño del agujero que deja en el soporte. Debe ser proporcional al hilo y a la tela.
La punta. Puede ser afilada, para atravesar el tejido, o roma, para pasar entre los hilos sin partirlos.
El ojo. Puede ser pequeño y redondo o alargado. Un ojo alargado facilita enhebrar hilos de varias hebras.
Cómo funciona la numeración
En la mayoría de tipos de aguja de bordar, cuanto mayor es el número, más fina es la aguja. Una aguja del 9 es más fina que una del 3. Los paquetes surtidos suelen traer varios números para elegir según el proyecto.
Agujas de bordar (crewel)
Las más versátiles. Tienen la punta afilada y el ojo alargado, para enhebrar varias hebras de mouliné. Son las adecuadas para el bordado libre en tela y también funcionan bien en papel.

Agujas de punta roma (tapestry)
Tienen la punta redondeada y el ojo grande. Pasan entre los hilos de la tela sin partirlos, por eso son las de punto de cruz y otros bordados contados. También son una buena opción para niños, porque pinchan menos. Tienes más en punto de cruz para principiantes.
Agujas chenille
Combinan la punta afilada con un ojo grande. Sirven para hilos gruesos, lana, cintas o hilos perlé gruesos sobre telas firmes.
Agujas milliner o de sombrerera
Largas, finas y con el ojo del mismo grosor que el cuerpo. Son las favoritas para nudos franceses y puntos enrollados, porque el hilo se desliza fácilmente al enrollarse alrededor de la aguja.
Agujas de sashiko
Largas y resistentes, para «cargar» varias puntadas a la vez antes de tirar del hilo. Tienes cómo usarlas en sashiko paso a paso.
Agujas para bordado en papel
En papel no hay un tipo específico. Funcionan las agujas de bordar finas o las de punta roma, siempre que su grosor sea igual o menor que el agujero perforado. Lo explicamos en qué aguja usar para bordar en papel.
Cómo elegir
| Técnica | Aguja |
|---|---|
| Bordado libre en tela | De bordar (crewel) |
| Punto de cruz | Punta roma |
| Nudos franceses | Milliner |
| Lana o cinta | Chenille |
| Sashiko | Aguja de sashiko |
| Papel y fotografía | De bordar fina o punta roma |
Consejos
Prueba siempre: enhebra el hilo que vas a usar y pasa la aguja por el soporte. Si cuesta atravesar o el agujero se agranda demasiado, cambia de número. Cambia las agujas cuando se doblen o pierdan la punta. Y guárdalas en un alfiletero, separadas por tipos.

Preguntas frecuentes
La aguja de bordar de punta afilada y ojo alargado (crewel). Sirve para casi todo el bordado libre en tela.
En la mayoría de tipos, cuanto mayor es el número, más fina es la aguja.
Una de punta roma (tapestry), que pasa entre los hilos de la tela sin partirlos.
La milliner, larga y fina con el ojo del mismo grosor que el cuerpo: el hilo enrollado se desliza sin engancharse.
Una aguja de bordar fina o una de punta roma, siempre igual o algo más fina que el agujero. Tienes más en qué aguja usar para bordar en papel.

