Existen diferentes tipos de nudos. Hay nudos de hilos enredados que aprietan, atrapan y duelen. Pero también existen aquellos que unen, sostienen y dan firmeza a la costura.
Lo mismo ocurre en la vida. No todos los nudos son obstáculos: algunos son los que mantienen entera nuestra historia.
Aprender a mirar nuestros nudos con ternura es el primer paso para transformarlos en algo bello y bendito.

