La tela es el lienzo del bordado. Y como en la pintura, no todos los lienzos se comportan igual. Una misma flor bordada sobre lino, sobre algodón o sobre una camiseta da resultados muy distintos, no solo en aspecto, sino en lo fácil o difícil que resulta bordarla.
Este artículo repasa las telas más habituales para bordar, cómo se comportan y cómo prepararlas.

Lo que hace buena a una tela para bordar
Una buena tela para bordar tiene una trama firme, que no se deforma al tensarla, y una densidad equilibrada: ni tan abierta que las puntadas se hundan, ni tan cerrada que cueste atravesarla. Las fibras naturales, como el lino y el algodón, suelen ser las más agradecidas.
Lino
Es la tela favorita de muchas bordadoras. Tiene una textura preciosa, una caída noble y una trama uniforme. Admite casi cualquier puntada y envejece muy bien. Su color crudo natural es un fondo perfecto para bordados de estilo botánico o minimalista.
Su único inconveniente es que se arruga, pero eso se soluciona con la plancha.
Algodón
Más económico y fácil de encontrar que el lino. El algodón de grosor medio, tipo popelín grueso o lona fina, es estupendo para empezar. Se tensa bien y no da problemas.
Lienzo o loneta
Más grueso y resistente. Es ideal para bolsas, cojines o piezas que se van a usar mucho. Cuesta un poco más de atravesar, así que conviene usar agujas más fuertes.
Tela Aida y telas de hilos contados
Pensadas para el punto de cruz y otros bordados contados, con una trama muy visible. Tienes los detalles en bordado en punto de cruz.
Telas que dan problemas
Las telas elásticas, como el punto de las camisetas, se estiran al bordar y luego se deforman. Las telas muy finas, como la gasa o la seda fina, transparentan los hilos del revés y se fruncen. Las telas sintéticas brillantes resbalan.
Se pueden bordar, pero necesitan ayuda: un estabilizador (una entretela que se pega o se hilvana por detrás) que da firmeza durante el bordado.
Preparar la tela
Antes de empezar, merece la pena un poco de preparación.
Lávala si la pieza se va a lavar después, para que encoja antes de bordar y no después.
Plánchala para eliminar arrugas y pliegues.
Remata los bordes con cinta de carrocero o un zigzag, para que no se deshilachen mientras trabajas.
Corta con margen: al menos 5 cm por cada lado más allá del diseño y del bastidor, para poder tensarla y luego enmarcarla.
Tensar en el bastidor
La tela debe quedar tensa, como la piel de un tambor, pero sin deformar la trama. Si la tela es delicada, puedes forrar el aro interior con una cinta de algodón para que no la marque.

Tienes el proceso completo en bordado a mano: guía completa.
Bordar sobre ropa
Bordar sobre una prenda es muy satisfactorio porque la pieza se usa. Elige prendas de tela firme (camisas, vaqueros, chaquetas de algodón) y diseños pequeños. Si la prenda es elástica, usa estabilizador.

¿Y si cambiamos de soporte?
La tela no es el único soporte posible. El papel, por ejemplo, no necesita bastidor ni preparación y da resultados muy limpios. Si te apetece probar, tienes bordado sobre papel: diferencias con la tela.
Preguntas frecuentes
El lino, por su textura y su trama uniforme. Para empezar, un algodón de grosor medio es más económico y funciona muy bien.
Sí, con un estabilizador por detrás que dé firmeza durante el bordado. Sin él, la tela se estira y el bordado se deforma.
Si la pieza se va a lavar después, sí: así encoge antes de bordar y no deforma el bordado más tarde.
Al menos 5 cm por cada lado más allá del diseño y del bastidor, para tensarla bien y poder enmarcarla después.
Hilo de algodón de buena calidad, con los extremos bien rematados. Lava la prenda del revés y con programas suaves.

