Si el punto de cruz es seguir un mapa, el bordado libre es dibujar con hilo. No hay cuadrícula, no hay que contar, no hay un esquema que obligue a poner cada puntada en un sitio exacto. Hay un dibujo sobre la tela y la libertad de interpretarlo como quieras.
Este artículo explica qué es el bordado libre y cómo empezar con él si nunca has bordado.
Qué es el bordado libre
Se llama bordado libre a cualquier bordado que no depende de contar los hilos de la tela. Se dibuja el diseño sobre el tejido y se borda siguiéndolo, con las puntadas que mejor sirvan a cada parte: contornos, rellenos, texturas.
Es el tipo de bordado más extendido hoy y el más versátil. Con él se bordan flores, letras, paisajes, retratos, ilustraciones, cualquier cosa que se pueda dibujar.

Qué lo diferencia de otros bordados
En el bordado contado, como el punto de cruz o el blackwork, cada puntada ocupa un número exacto de hilos de la tela, y el diseño se sigue en un esquema cuadriculado.
En el bordado libre, las puntadas tienen la longitud y la dirección que el dibujo pide. Puedes hacer una puntada larga para un tallo y muchas cortas para una sombra. Esa libertad es lo que lo hace tan expresivo.
Materiales para empezar
- Tela de algodón o lino, de trama firme
- Un bastidor de 15 a 20 cm
- Agujas de bordar de ojo alargado
- Hilo mouliné en unos pocos colores
- Un rotulador o lápiz de tela borrable
- Tijeras pequeñas
Las primeras puntadas
Con cuatro o cinco puntadas ya se puede bordar casi cualquier diseño libre: punto atrás para contornos, punto de tallo para curvas, punto margarita para pétalos, nudo francés para puntos y punto de satén para pequeños rellenos.

Tienes todas explicadas en puntos de bordado a mano.
Tu primer proyecto
Un ramillete pequeño es perfecto: unos tallos en punto de tallo, unas flores en margarita, unos centros en nudo francés y unas hojas en satén. En una o dos tardes tienes una pieza terminada en la que has usado todas las puntadas básicas.

De copiar a componer
Al principio es normal bordar patrones de otras personas. Pero la gracia del bordado libre está en que, pronto, puedes empezar a crear tus propios diseños.
Empieza adaptando: cambia los colores de un patrón, añade una flor, quita un elemento. Después, dibuja algo sencillo tú misma: una planta de tu casa, una taza, una ventana. No hace falta dibujar bien: el hilo suaviza mucho. Tienes ideas para esto en bordado creativo: cómo salir de los patrones.
Errores habituales
Tensar poco la tela en el bastidor, que hace que las puntadas queden irregulares. Usar demasiadas hebras, que da un resultado tosco. Y querer rellenarlo todo: a menudo, en el bordado libre, el vacío forma parte del diseño.
Otra forma de bordado libre: el papel
El bordado sobre papel es también una forma de bordado libre, con la particularidad de que los agujeros se hacen antes. Es una buena manera de practicar composición sin preocuparse por la tensión de la tela. Tienes la guía en bordado en papel.
Preguntas frecuentes
Cualquier bordado que no depende de contar los hilos de la tela. Se dibuja el diseño sobre el tejido y se borda siguiéndolo, con las puntadas que el dibujo pide.
No necesariamente. Pide decidir más cosas (qué puntada, qué dirección), pero con cuatro o cinco puntadas ya se borda casi cualquier diseño.
Algodón o lino de trama firme, no elástica, tensado en un bastidor de 15 a 20 cm.
Adaptando patrones de otras personas: cambia colores, añade o quita elementos. Después, dibuja algo sencillo del natural, como una planta o una taza. Tienes ejercicios en bordado creativo.
Depende de la línea que busques: dos o tres para trazos finos, cuatro a seis para líneas marcadas. Usar demasiadas hebras es uno de los errores más habituales al principio.

