Bordar es una actividad tranquila, pero no siempre es amable con el cuerpo. Después de un par de horas inclinada sobre una pieza, con mala luz y en una silla incómoda, aparecen el dolor de cuello, la espalda cargada y los ojos cansados. Una buena mesa de trabajo previene casi todo eso.
Este artículo explica cómo preparar una mesa de trabajo para bordar, pensando en la ergonomía, la luz y el orden.

Altura de la mesa y la silla
Siéntate con los pies apoyados en el suelo, las rodillas en ángulo recto y la espalda apoyada en el respaldo. La mesa debería quedar a una altura que te permita apoyar los antebrazos sin subir los hombros.
Si la silla es demasiado baja, un cojín. Si los pies no llegan al suelo, un reposapiés o una caja.
Acercar el trabajo, no el cuerpo
El error postural más común al bordar es inclinarse hacia la pieza. Lo correcto es lo contrario: acercar la pieza a los ojos. Un atril, un soporte inclinado o simplemente unos libros que eleven el trabajo ayudan a mantener la espalda recta.
Si bordas en bastidor, existen soportes de mesa o de pie que lo sujetan a la altura adecuada y dejan las dos manos libres.
Iluminación
La luz es clave para no forzar la vista.
Luz natural siempre que se pueda, a ser posible indirecta, sin sol directo sobre el trabajo.
Luz artificial de buena calidad, neutra o ligeramente cálida, dirigible. Una lámpara articulada permite llevar la luz exactamente donde la necesitas.
Sin sombras. Coloca la lámpara de forma que tu mano no proyecte sombra sobre la pieza: si eres diestra, que la luz venga de la izquierda.
Para trabajos muy finos, una lupa con luz es una gran ayuda.
El orden
Una mesa ordenada ahorra tiempo y frustración. Algunas ideas:
- Las herramientas que más usas (tijeras, agujas, punzón) a mano, siempre en el mismo sitio.
- Los hilos del proyecto actual en una bandeja o caja pequeña.
- El resto de los materiales, guardados, fuera de la mesa.
- Un recipiente pequeño para los restos de hilo.

Tienes ideas en cómo organizar los materiales de bordado.
Para el bordado en papel
Si bordas en papel, necesitas además una zona de perforado: una plancha de corcho fija en un lado de la mesa, para no tener que sacarla y guardarla cada vez.
Pausas
Cada 30 a 45 minutos, levántate, estira el cuello y los hombros y mira a lo lejos durante unos segundos. Tus ojos y tu espalda lo agradecerán.
Si no tienes mesa propia
Si bordas en el sofá o en la mesa del comedor, aplica los mismos principios: una buena luz, un cojín en la espalda, la pieza a la altura de los ojos y una bandeja con tus herramientas. Tienes más ideas en cómo preparar un rincón de bordado en casa.

Preguntas frecuentes
Pies apoyados, rodillas en ángulo recto, espalda apoyada y la pieza acercada a los ojos, sin inclinar el cuerpo.
Natural indirecta o una lámpara dirigible de luz neutra o ligeramente cálida, colocada para que la mano no proyecte sombra.
Cada 30 a 45 minutos: levántate, estira cuello y hombros y mira a lo lejos.
Una zona de perforado con una plancha de corcho. Tienes opciones en bases para perforar papel.
Aplica los mismos principios: buena luz, un cojín para la espalda y la pieza a la altura de los ojos.

