El fotobordado tiene una paradoja: es una técnica muy manual, en la que se toca mucho la foto, y a la vez el papel fotográfico es de los soportes que más marcan. Huellas en las zonas oscuras, rayas, pequeñas manchas de grasa, dobleces. Al terminar, la pieza puede tener rastros de todas esas horas de trabajo que no querías dejar.
Este artículo explica cómo manipular el papel fotográfico para evitarlo.
Manos limpias y secas
Lo primero, y lo más importante. Lávate las manos antes de empezar y sécalas bien. Evita cremas de manos justo antes de bordar: dejan una película grasa que se transfiere al papel. Si sudas de las manos, ten a mano un pañuelo de papel para secarlas de vez en cuando.
Guantes de algodón
Los guantes finos de algodón, como los que se usan para manipular fotografías antiguas, evitan las huellas por completo. Para perforar y para colocar la foto son muy útiles.

Para bordar, en cambio, pueden restar precisión. Una opción intermedia es usar un guante solo en la mano que sujeta la foto, y bordar con la otra sin guante.
Sujetar por los bordes
Siempre que puedas, sujeta la foto por los márgenes. Por eso es tan útil imprimirla con un borde blanco alrededor: tienes una zona para tocar sin riesgo.
Un papel bajo la mano
Mientras bordas, coloca un trozo de papel limpio (papel de seda, papel de horno o una hoja normal) entre tu mano y la foto, en la zona donde apoyas la mano. Así tu piel no toca la imagen en ningún momento.

Cuidado con las zonas oscuras
Las huellas se notan sobre todo en las zonas oscuras o negras de la foto. Si tu diseño exige trabajar sobre ellas, extrema el cuidado o empieza por ahí, cuando las manos están más limpias.
Superficie limpia
Trabaja sobre una mesa limpia y despejada. Restos de comida, café o polvo acaban en la foto. Y no dejes la foto boca abajo sobre la mesa sin protección: se raya.
Evitar dobleces
El papel fotográfico marca los dobleces para siempre. Guarda la foto en una carpeta rígida entre sesiones, no la dobles para meterla en el bolso y no la sujetes por una esquina dejándola colgar.

Si ya hay una huella
En papel mate, una huella ligera a veces se atenúa pasando con mucha suavidad un paño de microfibra limpio y seco. En papel satinado o brillo, también puede funcionar, siempre sin presionar y sin productos. Nunca uses agua ni limpiadores: pueden estropear la tinta.
Si la huella no se va, a veces se puede integrar en el diseño con un detalle bordado. O, si es muy visible, imprimir otra copia y empezar de nuevo.
Elegir el papel adecuado
El papel mate disimula mucho mejor las huellas que el satinado o el brillo. Tienes la comparativa en papel mate o satinado para fotografías bordadas.
Preguntas frecuentes
Manos limpias y secas, sin cremas, sujetando la foto por los bordes y con un papel limpio bajo la mano.
No es imprescindible. Los guantes de algodón protegen, pero restan precisión. Una opción es usar uno solo en la mano que sujeta la foto.
Porque en las zonas oscuras o negras cualquier marca destaca más. Trabájalas con especial cuidado.
En papel mate, una huella ligera a veces se atenúa con un paño de microfibra muy suave. Si no se va, a veces se puede integrar en el diseño.
En una carpeta rígida, plana, para que no se doble ni se manche.
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