Con el tiempo, cualquier persona que borda acumula hilos: madejas enteras, restos, colores comprados para un proyecto concreto. Si no se guardan bien, acaban enredados, decolorados o perdidos en el fondo de una caja. Y cuando necesitas ese verde exacto, no aparece.
Este artículo propone sistemas para guardar hilos de bordar de forma ordenada y protegerlos para que duren.
Sistema 1: tarjetas
Es el más extendido. Cada madeja se enrolla en una pequeña tarjeta de cartón o plástico, con el número del color anotado. Las tarjetas se guardan en una caja con compartimentos, ordenadas por familias de color.

Ventajas: no se enredan, se ven todos los colores de un vistazo y ocupan poco.
Inconveniente: enrollar todas las madejas lleva un rato la primera vez.
Sistema 2: madejas con anillas
Las madejas se dejan tal cual, con sus etiquetas, y se cuelgan de anillas o se meten en bolsitas individuales con cierre, ordenadas por número.

Ventajas: rápido y conserva las etiquetas originales.
Inconveniente: las madejas abiertas se enredan con más facilidad.
Sistema 3: por proyectos
Además del almacén general, cada proyecto en curso puede tener su propia bolsa o sobre con los hilos que necesita. Así, al sentarte a bordar, todo está junto.
Ordenar los colores
Puedes ordenar por número (útil si sigues esquemas con referencias) o por familias de color, en degradé (más visual y bonito para el bordado libre). Elige el que mejor encaje con tu forma de trabajar.
Los enemigos del hilo
La luz directa. El sol decolora el hilo con el tiempo. Guarda las cajas lejos de ventanas, o en cajas opacas.
La humedad. Puede provocar manchas y moho. Evita sótanos, baños o lugares húmedos.
El calor. Debilita las fibras. Lejos de radiadores.
El polvo. Ensucia y desgasta. Cajas con tapa.
Los insectos. En hilos de lana o seda, conviene añadir alguna bolsita de lavanda o madera de cedro.
Guardar los restos
Los restos de hilo de cada color se pueden enrollar en la misma tarjeta que la madeja. Los trocitos muy cortos, en un frasco: quedan bonitos y sirven para pequeños detalles. Tienes ideas en qué hacer con los hilos que sobran.
Un inventario sencillo
Si tienes muchos hilos, una lista en una libreta o en el móvil con los números que tienes evita comprar repetidos. Algunas personas llevan una tarjeta con muestras de cada color para comparar en la tienda.
Dónde guardarlo todo
Lo ideal es que tus hilos estén en tu rincón de bordado, a mano. Tienes ideas en cómo preparar un rincón de bordado en casa.

Preguntas frecuentes
Enrollados en tarjetas con el número de color, en cajas con compartimentos y tapa.
Por número, si sigues esquemas con referencias, o por familias de color en degradado, si bordas de forma libre.
La luz directa, la humedad, el calor, el polvo y, en lana o seda, los insectos.
Con bolsitas de lavanda o madera de cedro dentro de la caja.
Sí, si tienes muchos hilos: una lista sencilla evita comprar repetidos. Tienes más ideas en cómo organizar los materiales de bordado.

