Quedarse sin hilo a mitad de un proyecto es frustrante, sobre todo si el color es difícil de encontrar. Y comprar de más llena el costurero de madejas que quizá no vuelvas a usar. Calcular cuánto hilo necesitas no es una ciencia exacta, pero se puede estimar bastante bien.
Este artículo propone un método práctico para proyectos pequeños.
Lo que influye en el consumo
La puntada. El punto atrás consume más hilo que el punto recto, porque el hilo recorre más distancia por detrás. Los rellenos consumen mucho más que los contornos.
El número de hebras. Una madeja de seis hebras usada a dos hebras rinde el triple que usada a seis.
El soporte. En papel, los agujeros están más separados que en tela y las puntadas suelen ser más largas.
Los remates. Cada inicio y final de hilo consume unos centímetros extra.
Tu forma de bordar. Cada persona tiene su tensión y su manera de rematar.
El método de la muestra
La forma más fiable de estimar el consumo es medirlo tú misma:
- Corta un tramo de hilo de longitud conocida, por ejemplo 50 cm, con el número de hebras que vas a usar.
- Borda con ese tramo una línea del tipo de puntada que usarás en el proyecto, hasta que se acabe.
- Mide cuántos centímetros de línea has conseguido.
- Así sabes cuánta línea te da cada 50 cm de hilo.

Después, mide la longitud aproximada de las líneas de tu diseño (con una cuerda que sigas por encima del dibujo, por ejemplo) y haz la proporción.
Una estimación rápida
Si no quieres hacer la muestra, una regla orientativa para contornos en punto atrás: calcula unas tres o cuatro veces la longitud de la línea, más un margen para los remates. Para rellenos, mucho más.
Cuántas madejas comprar
Una madeja estándar de mouliné trae unos 8 metros de hilo de seis hebras. Si bordas a dos hebras, en la práctica tienes unos 24 metros de hilo utilizable; a tres hebras, unos 16.
Para la mayoría de proyectos pequeños (una tarjeta, una lámina pequeña, un marcapáginas), una madeja de cada color es más que suficiente. Para rellenos grandes o proyectos de varias piezas, haz el cálculo.

El margen de seguridad
Compra siempre un poco más de lo calculado del color principal, sobre todo si es un tono que podría ser difícil de volver a encontrar. Y guarda las etiquetas con el número: si te falta, podrás comprar exactamente el mismo.
Aprovechar lo que sobra
Lo que sobre, enróllalo en una tarjeta con su número. Te servirá para detalles en otros proyectos. Tienes ideas en qué hacer con los hilos que sobran de un kit.

La opción sin cálculos
Los kits resuelven este problema: traen la cantidad justa de cada color para terminar el proyecto.
Preguntas frecuentes
Para la mayoría de tarjetas pequeñas, una madeja de cada color es más que suficiente.
Borda una muestra con un tramo de longitud conocida, mide cuánta línea te da y multiplícalo por la longitud total de las líneas del diseño.
El punto atrás consume más que el punto recto, porque el hilo recorre más distancia por detrás.
Compra siempre un poco más del color principal, sobre todo si es un tono que podría ser difícil de encontrar después.
Los kits traen la cantidad justa de cada color para terminar el proyecto.

